Comunicación ante los cambios en la pubertad

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Graciela Cruz Jiménez

En la pasada entrega se abordaron los principales cambios físicos y algunos de los emocionales que enfrentan las niñas durante la pubertad. Además de ahondar en el segundo tema en esta ocasión, se aborda además sobre el papel de la madre para guiar a su hija en este proceso y reafirmar su seguridad.

Una guía adecuada

Respecto al rol de la madre, la Fundación Dove propone que oriente a su hija respecto a que la pubertad la está transformándola en una bella adolescente, lo cual

puede ser muy divertido.

“Muestra entusiasmo por sus cambios físicos, pregúntate en voz alta si tendrá las piernas de la tía Ana, o la estatura de su papá, o los dientes de su hermana, etc. Dile que es como estar de compras, que ella puede seleccionar los productos que quiera y estará usándolos muy pronto. Comparte con ella cómo fue la pubertad para ti. Saca un álbum de fotos de ti a su edad y véanlo juntas. ¿Hay alguna tradición cultural o características físicas que simbolizan la belleza en tu familia?”

En tal sentido, la Guía para la autoestima de dicha Fundación, añade: Busca esos atributos en varias generaciones para ayudar a crear en tu hija un sentido de pertenencia y darle una definición de belleza más amplia. Busca rasgos parecidos entre las dos. Trata de darle una imagen positiva de algunas características como: “Yo siempre me he sentido afortunada por tener el cabello lacio/ondulado” o “Siempre he disfrutado ser bajita/ alta, así que espero que tú también…”

La pubertad, explica, no sólo se trata de busto y vellos, o granitos y periodos. Se trata de qué significan esos cambios para ti; cómo te ven los demás y qué es lo que esperan de ti. Los cambios físicos le dicen a la gente que estás creciendo. Algunas veces parece que el tiempo pasa muy rápido y en otros momentos sentimos que pasa muy despacio. Quisieras ser lo suficientemente grande para besar a alguien y salir, saber de lo que se trata el amor, pero también podrías ser tímida y encontrar que es divertido enamorarse de las personas”.

Asimismo, la guía advirtió que los amigos cambian, por lo cual la adolescente puede sentirte muy cercana e incluida y de repente excluida. Además y como resultado de que su cuerpo está cambiando, puedes sentirse muy hambrienta un día y después comer normal por semanas.

De repente puede aparentar ser más grande y querer un busto más desarrollado, un cabello más largo o usar maquillaje, e incluso que le den permiso para salir con chicos y experimentar cosas que hacen los niños más grandes. En contraste, “apenas ayer, y tal vez mañana, estarás abrazando a tu osito de peluche. Podrás sentir que necesitas privacidad cuando estés con tu papá o tus hermanos y eso puede ser muy extraño para ti”.

Hizo hincapié en que habrá muchas presiones sobre la adolescente, por lo que querrá encajar y ser como sus amigas o actuar como los personajes de su programa favorito de televisión. A la vez, empezará a tener secretos, sueños y pensamientos que no encajan.

No podrán parar estos cambios, sin embargo algunas niñas tratan de hacerlo al dejar de comer o al contrario, comen demasiado, por lo que sugirió: “Habla siempre con tu mamá si estos cambios te están preocupando. Ella siempre buscará la forma de escucharte con empatía y te dará los mejores consejos”.

 

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